Hoy me ha dado por pensar.
No, no te asustes, no pienso hacer de ello una costumbre.
La culpa la ha tenido mi vecina de arriba, una chica de las intensas, de las
que tienen una vida interior impresionante y una profundidad de ésas que dejan
sin respiración, capaz de frases como “Yo sólo compro CD´s en los festivales,
que los de El Corte Inglés son taaaaaaaan comerciales, ¿no crees?".
Venía cargada con un bulto enorme y varias bolsas de
Opencor. Le sujeté la puerta del ascensor y subimos juntas.
—¿Qué tal? —pregunté por preguntar.
—Agotada, la cultura pesa —y se echó a reír.
—Sí —por decir algo…
—Es una lámina maravillosa, de las que elevan el alma y
te hacen ver lo pobre de tu existencia —continuó, con los ojos iluminados de
sabiduría reservada a unos pocos.
—Ahá —uf.
—¡Claro que te la enseño! —continuó. En este punto
pensarás que me he saltado un par de guiones de la conversación: puedes estar
seguro de que no. Igual “ahá” para la gente trascendente significa “¿puedo
verlo?, ¿puedo verlo?, ¿puedo verlo?, ¿puedo verlo?, ¿puedo verlo?... —. Es una
obra de un misticismo extremo; la compré
en la exposición del Hermitage en El Prado y…
Dejé de escuchar y traté de captar lo místico de un
cuadrado negro:
No pude, fui totalmente incapaz de ver algo más que un cuadrado negro. Pero negro negro. Nada de grises, o de topitos blancos. Negro.
Al llegar a casa entré en Google: seré poco profunda pero
la intriga me puede: ¿quién es capaz de convencer a la peña de que un cuadrado
negro es arte? Tardé poco en encontrarlo: Kazimir Malevich.
Tipo listo este Kazi. Pasé un rato reflexionando sobre si
tal vez había sido un caso de soborno colectivo o quizás cuando presentó
semejante tomadura de pelo a los pasantes de arte, críticos y público, invitó a
unos porritos y la gente salió flipando y cantando alabanzas a grito pelado.
Aguanté al menos diez minutos concentradísima en las
profundidades pero empecé a sentir una horrible sensación de ahogo y tuve que
subir a la superficie a respirar.
No será arte pero, ¿vas a negar que es mucho más guay que
un cuadrado negro? Mira que lo otro es un cuadrado negro… Un cuadrado de los de
toda la vida pintado de negro sin más y sólo elevará tu alma si perteneces a
esa estirpe agraciada por los dioses con una sensibilidad que roza lo extraterrestre, capaces de ver soledad,
tristeza y no sé que más en un cuadrado negro. Porque no sé si te ha quedado
claro que el cuadro del que te hablo es un cuadrado negro…
Yo me quedo en la superficie, que aquí al menos hace más
fresquito.








